Entradas

Él me mintió

Imagen
Antes de cumplir mi primer año viviendo en Colombia, tuve un trabajo de medio tiempo en una oficina. El ingreso de dinero que me generaba era poco, así que estaba en la búsqueda de uno nuevo. Alguien cercano, que sabía de mi necesidad, le dio mi número a un hombre que estaba buscando a una chica para que trabajara con su papá como recepcionista del centro comercial que éste gerenciaba.  En cuanto mi conocido me dijo que había dado mi número para una posible oportunidad de trabajo, me alegré mucho y le metí toda la fe al asunto.  Al día siguiente, el hijo del gerente me llamó para invitarme a la entrevista con su papá, a lo que yo respondí que en ese momento no podía porque estaba trabajando, pero que en la tarde si iría. Como era elocuente vía telefónica, entre palabra y palabra le dije donde trabajaba yo y comentó: que casualidad, estoy cerca, yo vivo por esta zona y antes de irme al centro comercial, paso por allí y hablamos personalmente. Así quedamos. Al cabo ...

Viaja ligero corazón

Imagen
Estaba haciéndole limpieza general a mi clóset, no precisamente por ser fin de año y comienzo de otro, sino porque realmente es un hábito que practico.  Tengo una fuerte inclinación a sacar constantemente todo lo que ya no me sirve, o aún sirve, pero ya no para mí, porque hay más. Cada miércoles y sábado pasa el camión de aseo por mi casa y siento un gozo inexplicable desde que abro los ojos, por el solo hecho de saber que ese día se irá la basura. Mientras ordenaba la ropa, revisaba cada prenda detalladamente, y disfrutaba sacando lo que iba a regalar o vender, con la firme e inalterable convicción de que así mismo entrarán otras nuevas, modelos que no he usado antes, más lindos que los pasados, más acordes al gusto que manejo en el momento, en fin, es una tarea que me da placer, depurar y ordenar mi clóset.  Estando en esta faena, llegó a mí, la divina frase generadora de este contenido: " viaja ligera " y me retumbaba muy fuerte la importancia de depurar algo ...

No, y punto.

Imagen
"Tú problema es que no sabes poner límites". Esa frase me cayó como una patada en el hígado. Sentí molestia al escucharla y pensé: pero si yo tengo una maestría en ponerle límites a las personas, no cualquiera entra en mi proxemia. Quienes me conocen saben que si tengo que decirle a alguien no, pues se lo digo sin ninguna complicación.  Así que no entendía la razón de aquella frase.  Por lo tanto, estaba más que lista para desechar aquella observación que me había hecho esa persona.  Cuando de pronto me vinieron como una película, con protagonistas y todo, aquellos momentos importantes en los que debí decir no y simplemente no lo hice. Hace algún tiempo, accedí a entrar en una relación de noviazgo, en la que, aunque había sentimientos, había también cero ganas de mi parte de querer hacerlo, sin embargo, movida por la terrible manipulación de parte de unos (tema para otro escrito), y principalmente debido a mi falta de identidad, lo hice. Si, en ese tiemp...

Lo que sangra, sana.

Imagen
Esta historia no es mía, únicamente. No es una vieja historia, al contrario, es de hoy, de ayer y posiblemente de mañana. Esta vez, escribiremos dos.  ¿Les pasa que creen que están soñando, pero no lo están realmente? es algo así como medio dormidos, medio despiertos, o en el espíritu, no lo sé.  Recientemente estaba en medio de tal escenario y mi petición (frecuente, por si acaso) era: por favor sana mi corazón, lo necesito limpio y fuerte, sana las heridas que están sangrando.  Acto seguido, una frase retumbó en mi interior:  "LO QUE SANGRA, SANA HIJA".  Abrí mis ojos y algo acabó. Y algo inició.  Mi primera reacción fue irme al buscador e investigar sobre la sangre, y en ese momento volvió la voz y me dijo: quédate, yo te explico. Cerré el buscador y me quedé, me quedé con él y fue hermoso. Me decía: hija, si sangra es porque hay vida, nadie que esté muerto puede hacerlo. Si hay vida, estoy yo, y si estoy yo, hay esperanza. Deja que sangre, deja que fluy...