Antes de cumplir mi primer año viviendo en Colombia, tuve un trabajo de medio tiempo en una oficina. El ingreso de dinero que me generaba era poco, así que estaba en la búsqueda de uno nuevo. Alguien cercano, que sabía de mi necesidad, le dio mi número a un hombre que estaba buscando a una chica para que trabajara con su papá como recepcionista del centro comercial que éste gerenciaba. En cuanto mi conocido me dijo que había dado mi número para una posible oportunidad de trabajo, me alegré mucho y le metí toda la fe al asunto. Al día siguiente, el hijo del gerente me llamó para invitarme a la entrevista con su papá, a lo que yo respondí que en ese momento no podía porque estaba trabajando, pero que en la tarde si iría. Como era elocuente vía telefónica, entre palabra y palabra le dije donde trabajaba yo y comentó: que casualidad, estoy cerca, yo vivo por esta zona y antes de irme al centro comercial, paso por allí y hablamos personalmente. Así quedamos. Al cabo ...
By Marianny Hernández