Tres años son suficientes
Piensa por un momento en todo lo vivido estos últimos tres años. ¡Seguramente varios recuerdos invadieron tu mente como una ráfaga! O no, es posible que te hayas quedado en blanco y tuviste que esforzarte para recordar situaciones y emociones que éstas causaron. Quizás llegaron recuerdos buenos y no tan buenos, en cualquier caso, estoy segura que te impactaron y han dejado huellas en ti. Ganancias y pérdidas, bienvenidas y despedidas, estanques y avances, monotonías y transformaciones, amores y desamores, decepciones y alegrías, rupturas y reconciliaciones. A veces solo bastan segundos para cambiar la vida de una persona, imagina en tres años todo lo que puede pasar. Luego de cerrar esta puerta - Escrito está - durante tres años, ahora vuelvo a abrirla y lo que encuentro al otro lado ya no es exactamente lo mismo, tampoco yo lo soy, y eso está bien. Retomar una de mis pasiones, la escritura, es algo que me llena de expectativas y mucha emoción. La misma emoción que...