De camino al colegio para buscar a mi sobrino más pequeño, vi el reloj y noté que iba sobre la hora, así que aceleré el paso y luego decidí correr. Me veía bastante rara en el centro con tantas personas y en pleno mediodía, pero honestamente no era algo que me interesara en ese momento; yo iba pendiente de que el niño no saliera antes de mi llegada. Ya notarán en mis escritos que mis sobrinos son fuente de inspiración para mi, así como también que vivo con monólogos y diálogos internos, y en efecto, comencé un diálogo mientras corría. Pregunté, ¿Por qué me angustia que ellos salgan de clases, especialmente el más pequeño, y no vea a nadie conocido? Incluso si son segundos de retraso, no me gusta. Y enseguida esa voz interna que sabes que no es la tuya precisamente, pero que te da tal claridad, que disipa toda confusión, me respondió: "te angustia que él sienta lo que tú sentiste." Y fue allí cuando me trasladó el pensamiento a mi cumpleaños número 5, ...
By Marianny Hernández